| Pesca del Siluro Gigante | ||||
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TODO LO QUE NECESITAS SABER PARA PESCAR UN SILURO GIGANTE... Texto, dibujos y fotografía: Jorge Gómez ¿Necesitas poner un pez gigante en tu vida?. Quita el velo que cubre tus ojos: el leviatán del Ebro esta ahí. Con su aspecto prehistórico y el tamaño de un dinosaurio, el siluro ofrece al pescador la oportunidad de capturar el mayor pez que habita en las aguas dulces europeas –tan solo superado por el esturión blanco que invierte gran parte de su vida en el mar-. Si la idea de capturar al depredador gigante produce en ti tanto nerviosismo e inquietud como en mi, ¡bienvenido a la pesca del siluro en el siglo XXI!. Olvidemos los métodos de pesca tradicionales que emplean pez vivo. Cebar un anzuelo con una anguila empleando una montura fija y esperar interminables horas a que un siluro decida engullirla es uno de los sistemas preferidos por los pescadores. Efectivo, pero muy limitado y no hay nada de secreto en ello. Para atraer al siluro desde un montón de metros de distancia se requiere la ayuda de un waller holtz o “klonk”, que con suficiente práctica y pericia se conseguirá hacer sonar correctamente y comenzar a obtener algún tipo de resultado positivo... Llevamos desde hace muchos muchos años pescando estos monstruos con señuelo artificial, probando diferentes técnicas y modelos, perfeccionando los equipos y seleccionando los mas productivos. En definitiva, tratando de convencer a los pescadores que es posible capturar mas siluros en una jornada con un crankbait que empleando una carpa viva estática durante toda una semana. Frecuentemente eso incluye capturas por encima de los 2 metros de longitud y 60 kilos de peso que pueden considerarse todo un trofeo. Conozcamos primero a este súper-predador para luego estudiar los mejores momentos para su pesca con artificiales, así como los métodos y equipos mas adecuados. FICHA TÉCNICA DEL SILURO
EL EXTRAORDINARIO SISTEMA SENSORIAL DEL SILURO Para contrarrestar una visión no privilegiada, el resto de los sentidos del siluro se hallan excepcionalmente desarrollados. Ante cualquier estímulo, todos los sentidos se ponen en funcionamiento de manera conjunta, recogiendo información que será analizada de inmediato por esta enorme y compleja computadora. Estudiemos ahora estos potentes detectores: Olfato y gusto: Cuando el agua fluye a través de las fosas nasales del siluro, éstos pueden detectar pequeñísimas concentraciones de ciertas sustancias químicas que emanan de sus potenciales presas. Existe evidencia de que alguno de estos compuestos orgánicos puede estimular su actividad e inducirles a alimentarse. A su vez, los siluros poseen glándulas gustativas en sus barbillones así como en el interior y periferia de su boca. Ello les permite ¡saborear su alimento antes de engullirlo!. Oído, línea lateral y bigotes receptores: La capacidad de estos peces para detectar ondas de presión y sonidos bajo el agua es muy superior al de cualquier otro carnívoro de agua dulce. Para simplificar la explicación, diremos que la línea lateral del siluro junto a su sistema de amplificadores internos -cavidades de la columna vertebral- captan las vibraciones de baja frecuencia, como las emitidas por cualquier objeto en movimiento dentro del agua. El oído interno actúa conjuntamente y es el encargado de detectar los sonidos emitidos por los sonajeros del señuelo. Un evolucionado sistema de radar confiere al glano indudables ventajas frente a sus potenciales presas en condiciones de baja visibilidad, como en aguas turbias o durante la noche. ¿CUÁNDO Y DÓNDE PESCAR EL SILURO? La sombra del siluro ha nadado inmersa en infinidad de leyendas, desde el mismo instante de su introducción. Se han escrito tantas falsedades sobre estos gigantes que no resulta difícil salir confundido si se elige una fuente de información equivocada. A veces los siluros desarrollan gran actividad por la noche, pero no es cierto que “no piquen” durante la canícula. Ni que solo “muevan” en primavera y otoño. Muchas de las pescas increíbles se realizan durante los días mas calurosos del año – cuando se incrementan las tasas metabólicas de dichos especimenes - en las horas de máxima luminosidad. El verano junto a los días mas templados de la primavera y el otoño son idóneos para la pesca con señuelo. Centraremos nuestros esfuerzos en esos periodos, dejando a un lado los menos apropiados meses fríos, en los que el siluro reduce su agresividad y se alimenta con menor frecuencia. NORMA Nº 1: en una gran masa de agua, los siluros se mueven de un lugar a otro en función de la estación y la temperatura. Junto con su instinto reproductor y la necesidad de un entorno seguro y estable, nada urge tanto a un gran siluro como la necesidad de procurarse el sustento. A veces no es complicado localizar un área potencialmente buena para la pesca, basta con que reúna 3 características: 1º) La presencia de alimento, especialmente carpas que es su pasto mas abundante en el Ebro. 2º) Las presencia cercana de vías de escape hacia aguas profundas. ¡Es lo que distingue un área de pesca mediocre de otra con potencial para producir piezas de trofeo!. 3º) Aguas tomadas o turbias, donde los siluros saben aprovechar que se hallan en notable ventaja sensorial frente a sus presas. En aguas mas claras, preferirán cazar durante las horas de menor luminosidad. EL SILURO ALREDEDOR DEL AÑO PRIMAVERA Y PRE-VERANO
VERANO
POST-VERANO Y OTOÑO
Con algo de observación, pueden detectarse las áreas de mayor actividad. Las carpas perseguidas por un siluro hambriento se deslizan, impulsadas por el miedo que las invade, saltando sobre la superficie del agua sin rumbo definido. Si eres pescador de bass o de lucio, el siluro te parecerá un pez extraño. Difícilmente acabe en la imaginación que pueda capturarse un pez tan enorme en apenas dos metros de agua, pero sucede con frecuencia. Especialmente si esos fondos blandos cuentan con una conexión con aguas profundas y se constata la presencia de alimento. Cuando fallan otros objetivos donde los siluros suelen concentrarse, como terrazas de roca, cortados, árboles sumergidos y desniveles próximos al antiguo cauce, etc, hay que dar una oportunidad a las aguas poco profundas. En mas de una ocasión y de dos te llevarás una gran sorpresa. La circunstancia mas compleja de pesca es la de “peces deslocalizados”. Sucede a menudo en los embalses tras varios cambios bruscos en el nivel y/o temperatura de las aguas. Los siluros no tienen literalmente tiempo de re-ubicarse y serán precisos varios días hasta que se establezca un patrón definido. Hasta entonces, una buena opción es tantear los puntos que a lo largo del tiempo se han mostrado mas regulares y productivos. Los ríos siempre son mas estables que los pantanos, menos complejos y los resultados de la pesca mas regulares. Estos peces con aspecto de “renacuajo crecido con anabolizantes” habitan toda la cuenca del Ebro desde Zaragoza hasta el delta, junto a el curso bajo del Segre y el Cinca hasta sus desembocaduras en el embalse de Ribarroja –donde se han capturado los mayores especimenes-. Así que hay muchos kilómetros sobre el mapa donde elegir un buen destino donde practicar la pesca. EL EQUIPO ADECUADO PRA EL SILURO ¿De qué te sirve obtener picadas si al final estas bestias acaban partiendo y escapando?. Los siluros crecidos son como pesadas locomotoras "diesel": grandes, potentes y cuentan con una inagotable fuente de energía. Por ello, requieren el empleo un equipo específico y acorde a las condiciones que habrá que afrontar. Igualmente, es preciso que ningún eslabón en la cadena resulte demasiado frágil como para romperse y echar todo al traste.
TÉCNICAS Y ESTRATEGIAS CON ARTIFICIAL Los siluros no son bestias asesinas dispuestas a exterminar todo lo que les rodea, sino mas bien seres vivos con necesidad de alimentarse y a veces un marcado instinto de territorialidad. Hemos visto que varían su ubicación en función de las condiciones existentes, lo que incluye la disponibilidad de presas. Para la pesca del siluro con señuelo emplearemos un método combinado de pesca a la cacea y lanzado en aguas someras, dos sistemas que dan excelentes resultados si se complementan debidamente. El lanzado de señuelos es mi sistema favorito: la pesca mas emocionante que se puede esperar. Hay que visitar las áreas que se conoce albergan siluros (o son sus zonas de alimentación) varias veces en una jornada, hasta dar con ellos. Frecuentemente se dan dos periodos de actividad durante el día, pero también es posible que haya solo uno o que muerdan aceptablemente casi a cualquier hora. De cualquier manera, es mas sencillo enganchar un siluro desencadenando una “picada refleja” (por agresividad o instinto de territorialidad) que hacerlo cuando se está alimentando activamente (cuando cambian constantemente su posición). Hay que recuperar el señuelo con una cadencia media o baja pero continua, de forma que evolucione lentamente emitiendo siempre el mismo tipo de vibraciones. Ello permite al siluro focalizar su ataque y hacerlo mas certero en las aguas tomadas donde suele vivir. Si cambias bruscamente de velocidad o paras el artificial conseguirás desorientarlo y rechazará el ofrecimiento. A veces la pesca es tan sensacional como uno puede soñar. Ninguna carpa se halla segura cuando un siluro se encuentra hostigado por el hambre o en un estado de agresividad. Nada podrá disuadir de su objetivo a un gran siluro que comienza su ataque tratando de interceptar su presa. Es como un tren de mercancías a toda velocidad y sin frenos. Estos peces pueden morder el señuelo prácticamente debajo de la misma embarcación. El curricán resulta excelente cuando los depredadores se hallan apostados próximos a los elementos estructurales mas significativos del río o embalse, como los desniveles sumergidos del terreno, edificaciones anegadas por las aguas, etc. En la cacea, un crankbait presentado próximo al fondo y que tropieza con los obstáculos ocultos suele producir regularmente. Pero cuando los siluros permanecen suspendidos bajo los bancos de peces pasto hay que trabajar a medias aguas con varios metros por debajo buscando a esos piratas. Los peces profundos se hallan menos influenciados por los ruidosos motores fuera borda y no asocian con peligro cualquier anormalidad. Los siluros se agrupan en determinados periodos: una dar con una concentración de siluros y capturar varios grandes ejemplares en la misma localización constituye realmente una situación muy especial que merece la pena experimentar. Posiblemente estos peces te dejarán con la espalda molida, y partirán el brazo y antes de que te des cuenta te habrán enganchado a una de las mas increíbles criaturas que nadan bajo las aguas. Texto, dibujos y fotografía: Jorge Gómez Martínez Blog del autor: Lunker Angler |


















