Anuncio
Pesca del Pavón en el Amazonas (II)
Martes, 05 de Enero de 2010 09:11    PDF Imprimir Correo

 

El la primera parte de esta aventura-expedición al Amazonas, visitamos la histórica ciudad de Manaus, a la vez que capturamos nuestros primeros peacock bass, incluído algunos ejemplares de trofeo. Pero aún quedaba mucha aventura por delante…

Por Miguel Sanz

 

Punto de pesca para los peixes de couro
Nuestro barco atracado en la orilla a la hora de la comida
Los peces artificiales suelen resultar muy efectivos con los peacocks
Peacock de 8 kg conseguido con un pez artificial
El grupo consiguió un buen número de peacocks de  entre 5 y 7 kg
Macho de peacock con su típica protuberancia en la cabeza
Cabeza de peacock con la típica protuberancia grasa de  los machos
Una de las payaras capturadas por el grupo
El tamaño medio de las pirañas negras es considerable
Peleando un buen peacock
Los peces gato del Amazonas prefieren las horas de poca luminosidad
Peacock capturado con swimbait
Los peacocks de buen tamaño fueron abundantes
Iván con su estupendo peacock de 9 kg
La piraiba es el mayor pez gato del Amazonas
Pescando peacocks a cola de rata en una laguna
Los swimbaits de bass resultaron efectivos
Peacock capturado con un swimbait
El restaurante del barco
Ribereños del amazonas cruzando el rio
Una de las avionetas que empleamos para el  regreso a Manaus

Pesca del Pavón en el Amazonas (Parte II)

Por Miguel Sanz

www.aventurasdepesca.es

 

El la primera parte de esta aventura-expedición al Amazonas, visitamos la histórica ciudad de Manaus, a la vez que capturamos nuestros primeros peacock bass, incluído algunos ejemplares de gran tamaño. Pero aún quedaba mucha aventura por delante…

 

PIRARARAS, PAYARAS Y PIRAÑAS

 

Además del peacock bass, objetivo principal de nuestro viaje, existen otras especies interesantes, que no he mencionado todavía pero que el grupo iba a capturar igualmente, eran los peces gato gigantes del Amazonas, los llamados “peixes de couro” en portugués: pirararas (Phractocephalus hemioliopterus) y piraibas (Brachyplatystoma filamentosum) especialmente, las variedades de mayor tamaño de este tipo de peces amazónicos, junto con los jaús.

 

E igualmente teníamos la intención de capturar otras especies del Río Negro al lanzado, como las payaras (Hydrolycus scomberoides), el vampiro de los ríos sudamericanos, con sus dos caninos de impresionante tamaño, además de las grandes y potentes pirañas negras (Serraselmus rhombeus), que pueden alcanzar los tres kilos de peso, así como trairas, jacundás y otras clases de predadores locales.

 

Los peces gato gigantes los pescaríamos especialmente al amanecer y anochecer, que son los mejores momentos del día para hacerse con estas especies. El cebo, por su parte, serían principalmente filetes de piraña, así como de otros peces menores, y la modalidad a utilizar la pesca a fondo, en los grandes pozos que abundan en los meandros del río, a veces con profundidades superiores a los seis metros. En dichos pozos, especialmente si hay un poco de corriente, que arrastre peces y otros animales muertos, se apostan las piraibas y pirararas, detrás de grandes rocas o junto a troncos sumergidos, para alimentarse de dicho tipo de comida.

 

Son especies de una gran belleza, los peces gato amazónicos, especialmente la pirarara, denominada en inglés “red tail catfish”, que quiere decir literalmente “pez gato de cola roja”. Mientras que la traducción de su nombre original, “pirarara”, que es de ascendencia indígena, significa “pez papagayo”, por lo llamativo de sus colores (“pira” en lenguaje indígena amazónico significa pez, y “arara” quiere decir guacamayo).

 

La pirarara merece sin duda este nombre, por su bonita librea color vainilla, con lomo negro y cola de un color rojo intenso. La piraiba, por su parte, es de aspecto algo menos llamativo, pero es el pez gato gigante más grande de todo el Amazonas, y en general uno de los mayores peces de agua dulce del mundo, pudiendo alcanzar hasta los 300 kg. de peso, con capturas conseguidas en Brasil por pescadores deportivos, en los últimos años, que han superado los 150 kg. de peso.

 

Aparte de esto, los peces gato gigantes del Amazonas, además de llamativos, son tremendamente potentes, y la pelea que deparan al pescador, sobre todo los ejemplares de cierto tamaño, por encima de los 20 kg. de peso -que no es una talla en absoluto inusual- es inolvidable, con duras y vertiginosas carreras que emprenden una vez se sienten prendidos por el anzuelo. Carreras en las que a menudo consiguen partir el hilo, rozándolo con las rocas o troncos del fondo, o simplemente se refugian en los árboles sumergidos del río, de donde resulta muy difícil, por no decir imposible, sacarles.

 

LOS PECES GATO DEL AMAZONAS

 

El grupo tuvo, durante la semana de pesca, un buen número de picadas de “peces de cuero”, algunas de ellas de ejemplares de gran tamaño, que tras unos cuantos segundos de potente carrera río abajo consiguieron partir líneas, a pesar de que estábamos utilizando hilos de 80 libras de resistencia, en la mayor parte de los casos. Realmente los peces gato del Amazonas nos derrotaron en nuestro primer encuentro con ellos, al comienzo del viaje, como se podía comprobar por las caras de algunos de los pescadores del grupo a la vuelta de los primeros días de pesca.

 

Es cierto, las grandes pirararas o piraibas nos pasaban literalmente por encima, rompiendo líneas en cuanto cerrábamos los frenos de los carretes, para parar sus endemoniadas carreras, o simplemente cuando uno veía que el carrete se le iba vaciando peligrosamente de hilo.

 

De cualquier forma, conseguimos hacernos con un buen número de pirararas de en torno a los 10-20 kg. de peso, que es su tamaño medio aproximado en el Amazonas. Y servidor tuvo la suerte, en el último día de pesca y tras perder algunos peces buenos por rotura de líneas, de sacar finalmente una estupenda pirara de 40 kg. de peso, captura cuya fotografía es recogida en el reportaje, resultando ya un peso muy considerable para esta especie, que suele alcanzar normalmente un máximo de 60 o 70 kg. de peso.

 

Aparte de los peces gato gigantes, como se puede apreciar en las imágenes del artículo, el grupo consiguió también un buen número de estupendas pirañas negras, algunas rondando los 2 kg. de peso, peces de dura pelea y que luchan como palometas, una vez clavadas en el señuelo, o a cebo natural, que también nos entraban a veces a los filetes de pez muerto que poníamos para la pesca de pirararas y piraibas.

 

E igualmente nos hicimos con varias payaras, además de con un buen número de trairas, otra de las especies prehistóricas del Amazonas, embarcando el gupo igualmente unas cuantas jacundás, un precioso pez tropical de librea rosada, que nada tiene que envidiar a cualquier especie de acuario, a pesar de su agresividad con los señuelos y considerable lucha, especialmente considerando su mediano tamaño. Uno de los atractivos de la pesca en el Amazonas es que nunca sabes que tipo de pez te va a picar la siguiente vez… Además de la gran cantidad de capturas que se consiguen habitualmente por día, ya que tuvimos jornadas de 20 y 30 peacocks por pescador, sin mencionar otras especies menores.

 

 

COLOFON FINAL: PEACOCK BASS DE TROFEO…

 

Siguiendo con el objeto de nuestros sueños, nuestros queridos peacocks, continuábamos, por supuesto, dedicándoles la mayor parte de horas del día, tanto con señuelos de superficie, que es la técnica más espectacular y famosa para la pesca de esta especie, utilizando hélices, poppers y paseantes, así como con peces artificiales, que resultan igualmente efectivos, especialmente si se escoge el modelo, talla y color adecuados, ya que los peacocks, especialmente los de buen tamaño y con unos años a sus espaldas, pueden resultar bastante selectivos a veces, a pesar de estar pescando en aguas completamente vírgenes y salvajes, con una presión de pesca deportiva muy pequeña, y ninguna pesca comercial en absoluto, si uno va a los lugares adecuados en el Amazonas.

 

El amigo Vicente, como buen pescador que es, se había hecho ya con un estupendo ejemplar de peacock bass que dio 8 kg. de peso en la báscula, utilizando un crankbait como señuelo, mientras que otros miembros del grupo habían sacado algunos peces más de buen tamaño, con pesos comprendidos entre los 6 y 7 kilos (cualquier peacock que supere los 5 kg. es ya considerado un ejemplar grande en el Amazonas, y su pelea es más que temible, por encima de dicha talla).

 

Marcos, con la suerte que le estaba caracterizando durante el viaje, sin duda no exenta de habilidad, había capturado por su parte algunos peacocks más de tamaño considerable. Pero Iván no había conseguido todavía su pez trofeo, lo que era su sueño de pescador de black bass y el objetivo principal de su viaje, por lo cual, cuando ya no quedaban muchos días para la conclusión del mismo, empezó a pescar de forma intensiva, a la búsqueda de su peacock de gran tamaño. Pero la suerte cuenta, no sólo la técnica de pesca y equipos, que en este caso eran de alto nivel.

 

Aunque finalmente, cosas de la diosa fortuna, que es caprichosa también con los pescadores, el amigo Iván consiguió, durante el último día de estancia en el río Abacaxi, un gran ejemplar de 9 kg. de peso, el mayor que había conseguido el grupo hasta entonces, aunque algunos peces muy buenos nos habían partido líneas, a pesar de estar utilizando como mínimo trenzados de 50 libras, con lo cual nos quedamos con las ganas de saber su peso. Pero un peacock de 9 kg., es ya una pieza de alto nivel, que permitió a Iván entrar en el selecto club de las 20 libras, presentándose en el barco hotel con una sonrisa que ya desde lejos nos hizo adivinar que finalmente había conseguido su anhelado sueño: su peacock gigante del Amazonas.

 

Y lo logró además con un señuelo de superficie, lo que le da aún mayor mérito a la captura, además de espectacularidad. Ahora sólo nos queda volver a nuestro querido Brasil algún día, para continuar el combate con los maravillosos brutos verdes del río Negro, a la captura de un ejemplar quizás mayor del récord del grupo en esta ocasión, además de disfrutar de la increíble belleza de la selva amazónica, uno de los lugares mágicos que aún quedan en el mundo. Y que en mi modesta opinión de pescador viajero, cualquier aficionado al lanzado en agua dulce, especialmente los entusiastas del black bass -ya que el estilo de pesca es bastante similar, pero con un pez, el peacock bass, mucho más fuerte, rápido y agresivo- no deberían dejar de visitar al menos una vez en la vida.

 

TEMPORADA DE PESCA DEL PEACOCK BASS

 

La temporada en el río Negro y sus afluentes, tanto para la pesca del peacock bass como otras especies, va normalmente, dependiendo de las condiciones meteorológicas y del río, de finales de octubre a finales de febrero en el alto río Negro, y de mediados de julio a mediados de octubre en el bajo río Negro. Programar un viaje de pesca con profesionales dedicados a ellos -como Aventuras de Pesca- permite elegir el barco hotel el río a pescar en función del nivel de las aguas (interesa ue el nivel sea preferiblemente bajo) y resultados de la zona en cada temporada, seleccionadno siempre los mejores tramos persiguiendo el éxito del pescador viajero o aventurero.

 

Ver "Pesca del Pavón en el Amazonas" (Parte I)

 

INTERESADOS EN PESCAR EL PEACOCK BASS DEL AMAZONAS:

Contacto E-mail:

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla

Tf: 620 671 056

Sitio web:



www.aventurasdepesca.es


El programa incluye vuelos desde España, hoteles, transfers y seguro de viajes. Opción de unirse a nuevos grupo guiados al Amazonas, con el autor del reportaje.

Posibilidad de programas mixtos de pesca deportiva con actividades de naturaleza y observación de animales, para pescadores viajando con sus parejas o familia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Add comment


Security code
Refresh